viernes, 4 de septiembre de 2009

Fiestas y gripe A... creo que ya se me ha subido el mojito


Aquí ando, ultimando los preparativos para la fiesta. Al final es menos gente de la que podía ser (afortunadamente) con lo que tocaremos a más sitio y víveres :-)

Ya tengo los mojitos (o todo lo necesario para hacerlos) y he comprado más alcohol del que había comprado nunca. De hecho me gané cada miradita por una pareja de viejillos en el súper que de esta me inscribo en Alcohólicos Anónimos... primero tengo que empezar a beber, claro.


Por otro lado, estoy hasta las narices de la gripe A. Unos exageran y otros minimizan, pero hablar de ella en tooodos los telediarios me parece una pasada. ¿Tan pocas cosas pasan en el mundo? Seguro que nos la pillamos. Esperemos que en plan leve y sin más consecuencias para aquellos que no tenemos problemas de salud a los que sumarse. Yo no me vacuno ni de coña, eso de que experimenten con una no va conmigo, y como no se ponen de acuerdo no me da ninguna seguridad.


Eso sí, como la cosa siga así me temo que prohíban las fiestas este invierno para evitar contagios... así que aprovecharé la de hoy al máximo. [El lado bueno es que a lo mejor prohíben las celebraciones de Navidad, y eso síii que sería un regalazo :-) ]


Ya os contaré qué tal todo el próximo día. Me temo que con la resaca, mañana no habrá entrada.


¡Qué paséis un gran fin de semana!


Besos. Cas.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Listas

Esta semana doy una fiesta, y como siempre que se celebra algo surge el problema de la lista de invitados.
El lío de la lista es algo a lo que todos nos enfrentamos desde pequeñitos. Si te dejan celebrar tu cumpleaños generalmente no puedes invitar a toda la clase y sí o sí quedas mal con alguien. Si no te dejan celebrarlo habrá quien deje de invitarte porque espera correspondencia...
En fin, que el momento de "¿a quién invito?" suele postergarse y evitarse en la medida de lo posible.
Hay gente a la que tienes claro que quieres invitar, y lo haces.
Otra a la que sabes que "tienes" que invitar. Y es ahí donde comienza el lío, porque se mezla el sentimiento de obligación y la rebelión en contra de tal imposición.
Puedes optar por no hacerlo y demostrar tu gran personalidad y que te la trae al fresco quién se sienta ofendido.
O, como me ha pasado a mi, por ir ampliando la lista para intentar no quedar mal con toda la gente del nuevo curro y rezar para que la mayoría decidan que no pueden ir.
De esta forma tan tonta me he juntado con más de 70 invitados, de los que afortunadamente muchos están liadísimos. Menos mal que no ha habido pleno, pues no sabría donde meterlos a todos, que el nuevo piso es más grande que el anterior, pero no es una sala de fiestas...
De todos modos esto son males menores. Los grandes problemas se plantean cuando tú quieres invitar a alguien y tu pareja no quiere, o a la inversa. O aún peor, cuando hay presiones por parte de familiares y amigos.
Esto último suele abundar en las bodas, la pesadilla de todo fóbico a las listas como yo.
O quedas mal con todo quisqui o invitas a ciento y la madre y el concepto de que esté sólo la gente que realmente te importa pierde sentido. Por ello voy a ver qué tal se da la experiencia de la fiesta y a dar gracias por no tener que organizar otro tipo de eventos...

viernes, 28 de agosto de 2009

Volviendo

Que siiii, que ya he vuelto, pero no he podido escribir antes porque había que organizarse un poquillo y no era cuestión de volver quejándome.

Veo que lo del sondeo os lo habeis pasado por los mismísimos, pero es lo que tiene la libertad de expresión, que inlcuye la de omisión. :-)

Espero que hayais tenido un verano genial. El mío, afortunadamente lo ha sido. Variadito y económico, ¿qué más se puede pedir en época de crisis? Además gracias a irme al norte de España me he saltado la ola de calor de este verano, aunque para mi que sigue coleando porque en Madrid se suda de lo lindo...

Ahora toca la dura vuelta, en mi caso el comienzo del curro, con lo cual lo llevo mejor ya que aún tengo ilusión (no es cuestión de perderla antes de empezar siquiera). Eso sí, aún no se cuándo.

Así que de momento organizo lo que queda de la casa, sigo reclamando cosas del portátil (ya os contaré porque es muuy largo, pero avanzo que ya ha vuelto a casa y por fin reparado) y he pedido lo de la renta de emancipación, que ya que pago impuestos habrá que aprovecharse de las pocas subvenciones a las que tengo derecho (aunque mi despiste me ha hecho perder tres meses...).

También me he dedicado a organizar fiestorro en casa. Mañana le dedico una entrada a esto último porque lo de las listas de invitados se las trae...

Bueno, voy a cotillear otros blogs.

Besos. Cas