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jueves, 12 de noviembre de 2009

Un poquito de por favor...

Esta mañana he cogido el autobús como casi todos los días.
Tras un par de experiencias con el chunda-chunda ajeno durante más de media hora decidí empezar a llevarme mi propio reproductor.
Al lado mío iban tres marujas hablando de médicos.
Como me importan un bledo los problemas con el podólogo de una señora en sus cincuenta, y no es un tema agradable a las ocho y poco de la mañana he subido el volumen del reproductor.
Lo he vuelto a subir.
Otra vez.
Y otra...
Viendo que a medida que yo subía el volumen ellas también subían el suyo y que pasaban de los bufidos de dos pasajeros que intentaban en vano leer un libro le he pedido a una que por favor hablasen un poco más bajo, que me iba a quedar sorda y aún así las oía por encima de la música (juro que de forma educada y suave).
Se gira y grita. ¿¡Pues no va esta y me pide que hablemos más bajo!? Hay que ver cómo está la gente de exquisita!!
Decidido, empiezo a ir andando que es mucho más sano y aún más ecológico, aunque primero tengo que negociarlo con la pereza que me ata a la cama cada mañana...

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Azul o verde

El daltonismo afecta a muchas personas, entre ellas mi señora madre a la que le costaba tanto distinguir el azul y el verde que le tenía que escribir en las bovinas de hilo de qué color eran para que no hiciera zurcidos demasiado originales...

No obstante se puede decir que, desde luego, no afecta a aquellos que deciden qué zona es verde y qué zona es azul en el aparcamiento regulado de Madrid.
Para los que no vivais aquí aclaro que en Madrid aparcar en la calle cuesta dinero (y cada vez más). Si resides en la zona delimitada puedes aparcar en los sitios marcados en verde pagando una cuota. Si no, pues aparcas en azul.
Si un residente aparca en azul paga como todo hijo de vecino, y si un no residente aparca en verde pues es más caro que en azul. Por si no fuese suficiente jaleo, para que no cojas el coche (esa es la excusa) pues no te permiten aparcar más de una hora en una zona en la que no seas residente, o dos en algunas franjas horarias.
Yo no suelo coger mucho el coche, porque conducir aquí es muy estresante y luego te comes el coche con patatas dada la facilidad de aparcamiento. Por ello casi siempre lo tengo aparcado en zona verde más o menos cerca de casa. Pero aún así cada día es más difícil aparcar.
Cuando deciden qué lado de la calle es verde y cual azul vengo observando que el criterio es el siguiente:
- el lado con más vados para garajes, carga y descarga o contenedores de reciclaje...pues verde que para eso ya está pagado.
- que hay que autorizar una mudanza o colocar un nuevo contenedor de obra (en Madrid casi no hay de eso, no), pues al verde, que ya está pagado.

El criterio es sencillo y la mar de eficaz. Pagas por una facilidad de aparcamiento que no existe, los vigilantes sólo están para poner multas a porrillo y el coche te lo rayan, golpean, tiran chicles etc. exactamente igual que cuando no había que pagar...

Se que esto viene de largo pero tener que levantarme antes para poder aparcar el coche esta mañana después de ir a Ikea ayer por la tarde ya que no era posible encontrar un sólo sitio en mi barrio no tiene maldita la gracia. Que te casquen 90 eurazos de multa por día con el coche mal aparcado te obliga a ese tipo de cosas...

martes, 8 de septiembre de 2009

Viejo tocapelotas

Visitar una residencia de ancianos no suele ser algo agradable. Pero, como todos aquellos que tenemos algún familiar en ellas, de vez en cuando toca ir.

Hoy he ido, y a la deprimente experiencia he tenido que sumar el hecho de tener que aguantar a un tío al que le ha dado por gritar mientras me señalaba: "¡¡está embarazada, esa chica está embarazada!! ". Al grito se han unido otros dos ancianos muy entusiasmados.

Los vestidos con corte imperio y algo de vuelo están de moda este año. No creo que vuelva a ponerme uno en una buena temporada.

Buenas noches. Cas.

PD: mañana contesto a los comentarios y ojeo blogs que acabo de llegar a casa y estoy a-go-ta-da

miércoles, 5 de agosto de 2009

Hasta los huevos del ordenador...

Estoy desesperada con el ordenador. Ya se ha convertido en una costumbre y de tanta entrada sobre el tema creo que estoy hartando al personal también.
Tras cuatro discos duros da el mismo fallo y me dicen que es de software. Pero lo de cambiar los discos duros era correcto porque distintos fallos pueden parecer el mismo...
Ahora va a ser que le faltan unos drivers de la tarjeta gráfica y cuando actualiza el windows la tarjeta no se actualiza y da el error.
Por supuesto el servicio técnico no me puede conseguir los drivers porque Sony sólo se lo proporciona a los clientes. Y me lo mandan de nuevo a casa. Sony no tiene esos drivers.
Solución, no actualizar el ordenador y así no da el fallo.
La solución no me convence, y aún menos que sin actualizarlo siga dando el fallo y en el servicio técnico no respondan las llamadas.
¿Alguna sugerencia? De veras que estoy ya hasta el moño con este tema...

martes, 28 de julio de 2009

La cabra tira al monte...

Para que no os acostumbréis mal hoy no voy a estar en plan anuncio de compresas... :-)
El caso es que quería comentar que (como no) las aventuras con mi querido ordenador continuaron, por lo que me lo volvieron a entregar sin solucionar el problema. Va a ser que es un "destroyer" de discos duros. O eso o los del servicio técnico son un poco incompetentes y no localizan el auténtico problema.
Mañana me avisan de si (por fin) me lo cambian por uno nuevo y puedo dar por concluido mi calvario por el mundo de las averías informáticas y los seguros...
Pese a ello continúo con espíritu zen, mañana día tranquilo de ñapas en casa.
No hay nada más relajante que el trabajo manual repetitivo... bueno, sí que lo hay, pero a falta de pan buenas son tortas.
A ver si apaño por fin el pisito y puedo hacer fiesta, que hay muchas cosas que celebrar y ganas de hacerlo.
Sed felices (en la medida de lo posible).
Besos. Cas

miércoles, 1 de julio de 2009

Que paren el mundo que me apeo

Como dice la canción: "...ya no puedo más, ya no puedo más..."
Y es que tengo la teoría que lo del aprobado de la opo ha generado un vórtice de buena suerte que como contrapunto crea una atracción fatal de mala suerte para compensar.
Ejemplos del último mes:
- Avería en vitrocerámica y horno (fallo de instalación pero llama al técnico, queda con él, que te cambie la hora y que la muy puta de la casera se resista a pagar).
- Avería en la lavadora (el tubo venía mal de fábrica, pero el agua que sale se carga un mueble de la cocina y ya me están dando largas para no hacerse cargo. La casera, por supuesto, sigue en plan puta y no creo que coopere).
- Arreglos de averías preexistentes en inodoro y bañera... (a cuenta del arrendatario, faltaba más).
- Mi querido ordenador sigue desaparecido. Sí, dos meses y pico después y tras una reclamación por escrito y varias vía telefónica. Va a ser que la fábrica les manda mal todos los discos duros. Es fallo de fábrica, pero palabras textuales del técnico: "todo ordenador tiene arreglo" (sí majo, pero ¿en cuánto tiempo?). Hoy ya me pongo peleona, logro que estimen mi solicitud de reposición de ordenador nuevo y (casualmente) el mío se acaba de arreglar (estimo que él solito de puro hartazgo) y que llega mañana... mejor me callo lo que pienso, pero baste decir que estoy planteándome demandarles judicialmente por daños y perjuicios (no es broma). Un consejo, no contratéis seguros con (me he rajado, por si me demandan ellos, pero es la cadena de centros comerciales más grande de España). Purita mierda y desesperación del cliente, oiga.
- Y para completar este maravilloso cuadro...[redoble de tambores, por favor] hoy me cancelan los billetes del viaje que tenía planeado para agosto porque la compañía (de repente) decide dejar de hacer rutas que pasen por Madrid (smart wings, dios te bendiga con un bonito rayo que te joda la mitad de los aviones).
En fin, voy a matar a alguien...( a este paso a mí misma). Seguro que habéis tenido un mes de junio mucho más cojonudo que yo, así que enhorabuena.

martes, 30 de junio de 2009

¡Qué duro es tener mascota!


Los amantes de los animales nos encontramos con varias dificultades a la hora de disfrutar con nuestras mascotas del tiempo libre.


-Por un lado la logística que supone el salir de viaje con ellas. Es un poco como tener un crío; aparte de meter tus cosas hay que hacer la maleta del bichejo.


-Por otro lado las limitaciones en cuanto a transporte: en los autobuses hay que llevarlos en la bodega en un transporting, en los trenes no pueden ir si no es en otra cajillas de esas en la zona de las maletas (claro, los que tenemos perro de cierto tamaño, apaga y vámonos), en avión sedados y en bodega... Vamos, que da una penica meterlos en esos sitios que te quedan pocas opciones o sólo una: el coche (y he de dar gracias porque mi bicho no se marea, que si no otro numerito). Además, hay que hacer las paraditas de rigor para que estiren las patas, beban agua y hagan sus cosillas.


-A todo ello hay que sumar la intolerancia general que existe hacia los animales. Comprendo que hay gente con fobias. Otros a los que no les gustan los animales. Y muchos dueños que se comportan irresponsablemente y contribuyen a acrecentar el rechazo.

Pero hay exageraciones. No entiendo que no dejen llevar a los perros a la playa a partir de ciertas horas. Durante las horas de sol, con todo lleno de gente, pueden molestar. Sin embargo, al atardecer casi no hay nadie, y da gusto verles darse unas carreras y disfrutar de un espacio que es de todos (¿ o no?)

Asimismo me molesta que cada vez más se restrinja la suelta de perros en parques públicos. Si tu perro está educado déjale corretear. Por ejemplo lo de que lo prohiban en el parque del Retiro me parece la repanocha. Y supuestamente hay zonas de suelta, lo que se traduce en corralitos enanos de arena maloliente (no la cambian) sin un sólo hierbajo. Para la información de los que los diseñan a los perros les gusta la vegetación y tener espacio para correr. Eso son cagaderos de perros de donde sales con olor a mierda (es lo que es).


Así pues me planteo que no hay derecho. Pagamos impuestos como todos y estamos en el ojo del huracán. Te ven con perro y piensan que manchas la calle. Yo voy con bolsas y recojo, pero reconozco que hay mucho maleducado.


Los fumadores se quejan de discriminación social, pero en mi opinión los dueños de mascota vemos más limitada nuestra libertad que ellos sin dañar la salud de los de nuestro entorno.


Ya para terminar, cagarme un poquito en la madre que parió a esos desgraciados que dejan veneno en lugares públicos en plan sádico, o hacen albóndigas con cuchillas dentro (estupendas hemorragias gastrointestinales sin solución). Si ni siquiera llaman la atención a los que llenan las esquinas de matarratas (está prohibido). ¿Qué hacer cuando algunas de estas actividades están organizadas y financiadas por ciertos ayuntamientos?


Es cierto, me quejo mucho, pero en este caso creo que con razón. Luego se meten con el tiempo que se saca a los animales. Menos multar a los dueños y más dar facilidades para mejorar el bienestar de los animales. He dicho.


Saludos. Cas.

domingo, 21 de junio de 2009

De gorrones va la cosa...

Como habéis visto no he logrado mantener lo de los buenos propósitos mucho tiempo... pero bueno, me queda resignarme y hacer alguna entrada de vez en cuando. Aunque en este caso, ya aviso, rompo con otro buen propósito y vuelvo a quejarme (¡Qué raro! ¿verdad?)
Esta semana me ha tocado asistir a un par de eventos con compañeros de clase, y he aquí que me he reencontrado con ciertas prácticas que ya desde enana me fastidiaban y que veo que no desaparecen con la edad o el cambio de contexto.
Me refiero al gorrón o aprovechado. Esos "amigos", "compañeros" o conocidos que aprovechan las actividades colectivas para sacar algo en su propio beneficio a costa de los demás.
Seguro que os habéis topado con alguno. Todos conocemos a alguien que en seguida propone crear un bote para el grupo (porque casualmente es de los que beben ocho copas y así se ahorra un pico), o al que si paga él/ella nunca tiene sed o hambre pero si le invitan, o es a repartir a partes iguales se pone ciego de lo que sea. La cuestión es aprovecharse.
Yo comprendo que unas veces salgas beneficiado y otras pagues más de lo que consumes, pero en general me toca pagar mucho más de lo que gasto y no me hace ni puñetera gracia.
Además, esta semana hicimos bote y sobró un buen pico. En mi opinión se debería devolver a cada uno lo que corresponda, pero estos individuos siempre están por la labor de no dejar pasar ni una ocasión; por ello han propuesto guardar el bote hasta la siguiente vez que consumamos algo en grupo.
¡Qué casualidad que el que guardaba el bote lo aprovechó para pagarse el taxi de vuelta a casa! Y lo dice tan tranquilo, en plan de: de los X euros del bote ahora quedan Z, porque no llevaba suelto y tenía que pagar el taxi...
¡Joder!, bien que lo cojas si lo necesitas pero reponlo, que el resto tuvimos que pagar lo nuestro.
Lo peor es que no se puede decir nada porque el que habla queda mal. Y en ambientes de trabajo aún peor. Por ello hay otra categoría que es la de los "gorrones arrastrados". Es decir, aquellos que no se comportarían así, pero que antes que dar de más se unen al carro del gorrón para no sentir que se aprovechan de ellos. Voy a tener que hacer esto último, porque se me está quedando cara de gilipollas de tanto hacerlo. Pero me cuesta taaanto...
Y es que si eres gorrón original o arrastrado deberías saber que lo eres a costa de otros, por lo que aparte de egoista debes tener muy pocos escrúpulos para aprovecharte de los demás.
En fins...¡qué duro es esto de volver a las relaciones sociales! lo de la burbuja de la opo tenía alguna cosa buena (poquísimas pero alguna).
Que empecéis la semana con buen pie.
Saludos. Cas.

lunes, 15 de junio de 2009

Bomberos


Bueno, hoy de momento voy cumpliendo y logro cumplir un objetivo, escribir mi entrada:

Lo primero de todo daros las gracias por participar, no veáis que subidón el encontrarme tanto comentario a la otra entrada (totalmente inesperado, de veras).

Lo segundo comentar algo a lo que llevo días dando vueltas, para lo cual os pongo en antecedentes:

Vivo cerca de una estación de bomberos, no al ladito pero cerca, con lo cual pasan por mi calle con bastante frecuencia.

Creía que de noche encenderían las luces pero no la sirena, ya que a las cuatro de la mañana pues como que no hay tráfico y con los indicadores luminosos suele bastar, o advertir en los cruces y punto. De hecho creía que en general te pueden multar si vas tocando el claxon a ciertas horas en zonas residenciales. Pero debía estar muy equivocada porque estos las llevan a todas horas y me despiertan... (una siempre tiende a la queja...no puedo cumplir tantos objetivos simultáneamente).

El caso es que me gustan los bomberos, suelen estar buenorros, cumplen una labor social importantísima y se juegan la vida por nosotros. De hecho en la Travesía de la Garbanza ya hemos comentado profundamente el tema "bomberil".

Pero últimamente les estoy cogiendo tirria, ya no me parecen tan buenorros, de hecho muchos están ya mayorcetes.

Vamos, que ando reencorosa perdida por el ruido que meten en plena noche.

¿No se puede modular el volumen de la sirena?

Al menos me estoy acostumbrando a su sonido. Si algún día hay un incendio en el barrio no nos enteramos hasta que veamos el fuego...